Ceres
- EMEDELACU

- 19 abr 2025
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Actualizado: hace 6 días

Diosa de la mitología latina te llaman; y queriendo los hombres haceros grandes, os anulan.
No; Jum tu hijo, te llama Madre; y aún las piedras de los cimientos del pueblo de su nombre en la Provincia de Granada, son testigos de vuestra existencia allí, hace ya algunos 42 siglos.
Emigra de África, de la parte conocida por el Rif, con su hijo Jum, nombre, que seguramente lo toma del de "Juma", (Jueves) y no de Juno. Entre las tribus rifeñas el Jueves lo denominan Juma y es probable que consagraron ese día al benefactor Jum, qué idea, con su madre Ceres el pan, por la molienda de un triguillo silvestre que aun allí se cría solo y Jum lo cuece en horno hecho por él mismo.
En aquel entonces, la península hispana, no tenía tal nombre. (En LA BALANZA 71, en el retrato de Francisco Xavier descubrimos algo referente a este punto). En ese entonces, pues, repetimos, no tenía España ese nombre, y sus costas, como hoy, eran visibles desde las costas y montañas del Rif. Ceres, es una de las reencarnaciones de Eva, y Jum, también es Shet.
Son, pues, los mayores de la Raza Adámica, y esto, ya nos dice que obedece al plan trazado para llevar y dar el progreso a todas partes y fundir toda la humanidad en su raza.
Mas hay también ya encarnados en aquellas tribus peninsulares, como en África, espíritus de la Raza que los entenderían, y además, llevan trigo africano y hacen pan que, al ofrecer semejante alimento y regalo, por salvajes que fueran (que no lo eran por cierto, sino bastante civilizados porque eran visitados por comerciantes de Arabia y Egipto) pero si lo fueran, ante el beneficio del pan y el cultivo del trigo, sólo habría que temer, lo que mucho más tarde sucedió; que la declararan diosa.
De aquellas costas salen hombres de alto progreso que en Grecia florecen y en Roma reinan y por todo el mundo se esparcen hasta hoy. Es la descendencia de Ceres, que más tarde Jafet la ensanchará.
CERES, por culpa de la pedantería de los componentes del Areópago, ya llevó a Ceres a la mitología, y, luego, Roma, así la encuentra y así la deja, y nosotros, porque no es infamante ese título de Diosa de la agricultura, no condenamos a los gentiles que tal nombre le dieron, pero le quitamos el nombre de Diosa y la declaramos, reina y maestra del Pan. Todos, al tomar el pan en sus manos y comerlo, recordad con amor el nombre de CERES-EVA. Madre de toda la humanidad de la tierra, porque toda ya, es la raza adámica. La celebramos el 12 de Enero.
La razón no admite dioses ni seres mitológicos, sino hombres de cuerpo, alma y espíritu.
Enero 1°. de 1936.
LA BALANZA. NÚM. 73.

Libro:Biografías de la Revista Balanza
Autor: Joaquín Trincado
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