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Joaquín Trincado

Carlos Linneo

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 19 abr 2025
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: hace 6 días



Nació este célebre naturalista sueco en Rashult del Suderhof el 12 de mayo de 1707 y murió en Upsal el 10 de enero de 1778.


Era hijo de un pastor protestante, pero hay biógrafos que afirman que no era su padre un pastor de almas sino un pastor de cabras u ovejas y niegan que el autor de sus días le dedicara al estudio, mostrándonos a Carlos Linneo educado por la protección de Stobeo, Olaüs y Rudbeek. Es aceptable la afirmación última, dado que estos hombres generosos, al adivinar sus grandes talentos, debieron sin duda alguna, ayudarlo, pudiendo así Carlos perfeccionar sus estudios en la Botánica y también los escasos conocimientos adquiridos por afición en las cátedras de la universidad de Upsal, donde sentó sus inquietudes científicas.


En 1732 se le envía a Laponia para recoger y describir la flora de aquellas regiones, y finalizado su estudio pasa a Holanda en donde su amistad con Boerhaave le hizo detenerse por espacio de tres años.


En 1735 publica en Leyden la primera edición de su SISTEMA NATURAE, que fue entonces una obra de cortas dimensiones y que posteriormente enriqueció con adiciones importantes y que ya contenía la distribución de los tres reinos, según el sistema de su autor. Linneo alcanzó en vida a ver la undécima edición. Esta obra y la titulada FUNDAMENTA BOTANICA (Ámsterdam 1736) son el boceto de las transformaciones radicales que había de introducir en el inmenso campo de la Historia Natural.


Luego escribe el HORTUS CLIFFORTIANUS que es una descripción del jardín de su huésped Clifford; la Flora Lapónica, resultó de su viaje a Laponia; BIBLIOTECA BOTÁNICA revista que reunía todos los conocimientos hasta entonces de la materia y varias otras obras que aquí no citaremos pero que junto a las ya nombradas forman el verdadero cimiento de la ciencia botánica.


Toda su obra hecha en Holanda, es continuada en Suecia, una vez finalizada una breve gira por Francia e Inglaterra; es entonces nombrado médico de la armada y profesor de botánica de Estocolmo (1738), médico del rey y presidente de la Academia de ciencias (1739) y profesor de Botánica en la Universidad de Upsal (1741), cátedra que tuvo durante treinta y siete años.


Fue encargado por los Estados de explorar diversas regiones del reino, dando como resultado la publicación de varias obras en sueco sobre la fauna y flora de su patria y culminan ellas en la publicación de su PHILOSOFHIA BOTANICA, obra admirable por su concisión y que, fundando el lenguaje de la Botánica, llegó pronto a ser el verdadero Código de la ciencia para la descripción y nomenclatura de las plantas.


Linneo gastaba su influencia en emplear a sus discípulos en la Marina o misiones a tierras lejanas; algunos como Sparrman, Salander y Hasselquist ganaron fama por sus notables relatos y llevaban a su maestro los materiales necesarios para que investigara las riquezas naturales de todas las zonas y climas. Amó Linneo mucho a sus discípulos y publicó para ellos seis volúmenes interesantísimos llamados AONITATES ACADEMICOE (Estocolmo 1749-63).


Conoció la gloria en vida; era miembro de todas las academias de Europa, mantenía correspondencia con la mayor parte de los soberanos que no ocultaban el sentimiento de no poderle tener en su corte.


El estudio de la Botánica se vulgarizó por sus obras y se establecieron en todas partes jardines ordenados según su método.


A su muerte se inhumó su cadáver en la Catedral de Upsal y fué el monarca Gustavo III quien quiso encargarse de su oración fúnebre y en efecto lo hizo. Jamás se elogiarán con exceso los servicios prestados por Linneo a la Historia Natural, tanto por sus trabajos particulares como por el espíritu de método, exactitud y precisión que introdujo en la ciencia, logrando popularizar prodigiosamente el estudio de la Botánica.


Renovador y legislador de esta ciencia, ordenó los confusos trabajos de sus predecesores, dió reglas al lenguaje botánico que aún se respetan, e inventó para los seres organizados la admirable nomenclatura binaria.


Los ensayos de Linneo en Mineralogía no fueron afortunados; pero en Zoología sus trabajos merecen la más alta estima.


La clasificación zoológica de Linneo se basa en los principios del método natural, que tuvo la gloria de presentir y aplicar a los animales al tiempo que Bernardo de Jussieu lo hacía con las plantas.


"El MÉTODO NATURAL, decía, es el fin y el objeto de la Botánica. Trabajando para descubrirle he pasado mi vida y probablemente me sorprenderá la muerte sin haberlo encontrado".


Tal es la vida, a grandes rasgos, de un gran hombre desconocido para muchos y que sin embargo leen muchas veces en sus visitas a museos, zoológicos, jardines botánicos, etc., en los letreros de la especie que se muestra, entre paréntesis la mayoría de las veces, la abreviatura (Linn) que no es más que la recordación del uso de su nomenclatura y la guía para los estudios.


Ha dejado una serie de obras en que ha publicado sus observaciones y estudios particulares, cuyo número es tan extenso como importantísimo, tanto que es imprescindible en todo estudio relacionado con la materia.


Febrero 1° de 1939.

 LA BALANZA NÚM. 147.




Libro:Biografías de la Revista Balanza

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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