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Joaquín Trincado

Abraham (Patriarca)

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 5 abr 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 19 nov 2025



Traducido, “Padre de una multitud”. Sin embargo, sólo tuvo en su matrimonio con SARAI (Sara) un hijo: Isaac; e Ismael, de la esclava de Sara. Es a pesar de eso, gran patriarca. Aquí lo consideramos gran patriarca, como abuelo de Jacob, en quien se cumple la promesa que recibe de Hellí: “Multiplicaré tu semilla como las estrellas”.


Es hijo de Tharé que descendía de Sem, hijo de Noé: tiene sus hermanos Nachor y Arán. Puso las bases de la nación hebrea a la que acercó las tribus de Ismael y otras de Arabia; por lo cual, el gran Melchisedec, lo llamó “Sumo Padre”. Abraham visto más atrás es Adán; por lo que en su alta misión de fundir todas las razas primitivas en la adámica por la que se confirma que es “sumo padre”, va peregrinando a donde le señala el plan trazado por Seth, hijo de Adán. Así llega a Egipto, donde se ve en la precisión de decir que Saraí era su hermana. Había que tomar del mal el menos y sacar bien del mal. De este modo, a su tiempo, puede volver con su padre, Tharé, Sara, Nachor y su sobrino Lot, a Mesopotamia, su antiguo solar y donde le esperaban las pruebas más duras y los actos más grandes de su misión.


No tiene más que un hijo con Sara su esposa; teniendo la promesa de la multiplicación de su descendencia como las estrellas, por comunicación medianimica, le es pedido Isaac en sacrificio. Es aquí donde se le prueba su fe viva: y lo sacrificara si por el mismo medio no fuese detenido su brazo. Es entonces que recibe la alianza del Padre (Hellí) pero entendamos el Espíritu de Verdad, por los Consejos Superiores, que por los mundos de la Cosmogonía hacen su alianza con el nuestro, con la tierra, con la humanidad de la tierra. Esta alianza es el testamento secreto que escribe, y hoy presenta LA BALANZA a Abraham escribiendo aquel testamento, donde al final se anota: “Y contaréis los tiempos por siglos de cien años; y los siglos serán treinta y seis desde que escribiré mi ley hasta que la tierra la sabrá. Y de este siglo mis hijos serán de Luz, porque verán la luz de su padre que les darán mis espíritus”. Profecía que se ha cumplido exactamente en tiempo y forma. Lo rememoramos el 14 de noviembre, correspondiente al día 26, del mes 2, N. E.


El milagro es un absurdo que no ha existido, mi existe, ni existir puede, porque quebraría las leyes universales que no cambian.

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                                             Noviembre 1°. de 1935.

                                             LA BALANZA NÚM. 69.




Libro: Biografías de la Revista Balanza

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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