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Joaquín Trincado

Sófocles

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • hace 3 días
  • 2 Min. de lectura

Uno de los más grandes poetas griegos. Nació en Colonia, lugarcillo situado a la margen izquierda del Cefiso, viviendo entre los años 498 y 405 antes de Jesús. Recibió una educación brillante y descubrió temprano sus excelentes disposiciones, desarrollando en sus largas temporadas que pasó en el campo, un profundo amor a la naturaleza. Siendo aún joven fué elegido para dirigir el coro de los adolescentes que cantaron el himno triunfal después de la batalla de Salamina. Descollaba tanto por su gallardía, como por la precocidad de su talento.


A los 28 años principió con una obra maestra venciendo al mismo Esquilo, no por el fallo de un populacho o de jueces ignorantes y apasionados, sino por sentencia dictada por hombres que no podían menos de amar la verdad y la justicia. Veinte veces triunfó Sófocles en el certamen durante su dilatada carrera literaria.


Después de la representación de su tragedia "Antígona" la nombradía de que gozaba hizo que sus conciudadanos le eligiesen uno de los estrategas o generales que mandaron con Pericles la expedición contra Samos, cargo que ocupó una vez más años más tarde.


Ningún poeta fué más amado por los atenienses. Sin embargo, no se dejó dominar por el orgullo, sino que trataba siempre de superarse y de producir cada vez con mayor perfección. Vencedor de Esquilo, se hizo su amigo; rival de Eurípides, no le tuvo envidia. La ancianidad de Sófocles fué admirable por su nobleza y placidez. Platón cita un dicho suyo al principio de "La República" en el cual prueba que Sófocles supo encanecer; congratulábase de haber sacudido desde hacía tiempo el yugo de las pasiones sensuales. Discreción fué ésa que no dejaría de influir en su longevidad, al par que en el portentoso fenómeno de una inteligencia que siempre iba subiendo de punto, y que no llegó a su apogeo hasta la edad ordinaria de la decrepitud. Murió en toda la plenitud de sus facultades y de su ingenio. Poco antes de su muerte quiso su hijo Jofon que le privasen de la administración de sus bienes por imbécil o demente, pues Jofon miraba con malos ojos el extremado cariño a un nieto suyo, hijo de Aristón, y temía perder la legítima. Llevado el pleito al tribunal de los pretores y oído Sófocles fallaron los jueces contra Jofon. En contestación única a las imputaciones de su hijo se limitó a leer a los jueces algunos pasajes del "Edipo en Colona", que últimamente había compuesto y entre otros el coro en que los ancianos de Colona cuentan a Edipo las maravillas de una comarca querida por los dioses. Ningún alegato hubiese dejado más convencidos a todos los jueces del mundo, y con más razón a unos hombres de la tierra de Atica, cuyas virtudes cantaba el poeta. Sófocles compuso más de cien obras dramáticas basando sus triunfos en el hombre mismo, obrando al impulso de las ideas y de las pasiones. No se encuentran en las tragedias de Sófocles traza alguna de filosofía especulativa o razonadora, predominando un fondo de sabiduría práctica y corriente.


Junio 1° de 1936.

LA BALANZA NÚM. 85.


Libro: Biografías de la Balanza

Autor: Joaquín Trincado

 
 

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