Iván (Juan) Petrovich Pavlov
- EMEDELACU

- 21 mar
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IVÁN (Juan) PETROVICH PAVLOV, nació en Ryazan, Rusia, el 14 de septiembre de 1849. Era hijo de un sacerdote al servicio de la iglesia católica griega. Dedicado al estudio de la medicina, se trasladó a Moscú donde en 1883 obtuvo su título de doctor en dicha materia. A continuación visitó algunas Universidades de Alemania con el fin de perfeccionarse.
Vuelto a su patria, obtuvo el puesto de profesor extraordinario en farmacología en la lejana ciudad siberiana de Tomsk, y en 1890 ocupó igual puesto en la Academia Militar de Medicina de esa ciudad, pero al año siguiente consiguió obtener el título de director de la sección Fisiología en el Instituto Experimental de Medicina que acababa de inaugurarse en San Petersburgo. En 1895 abandonó toda actividad en cuestión de farmacología para dedicarse de lleno a la fisiología y en 1897 fue trasladado como profesor en esta materia al Instituto de Medicina Experimental de Moscú.
En sus primeros estudios dedicó su atención sobre la influencia del sistema nervioso en los vasos sanguíneos como así también en cuanto a la acción de las glándulas eliminatorias del aparato digestivo, llegando en estas investigaciones a resultados tan brillantes que su laboratorio vióse pronto convertido en el centro de todos los estudiosos quienes reconocieron en Pavlov un maestro de respeto y conciencia.
Debido a que escribía sus conocimientos exclusivamente en idioma ruso, no llegaba su fama más allá de los ámbitos de su patria, hasta que en 1898 fue trasladado al alemán una obra suya sobre la actividad de las glándulas digestivas, con el título de Die arbeit der Verdauung drusen. Dos años más tarde impresiónose nuevamente el mundo científico con la traducción de otra obra Das experiment als zeit gemüse und einheitliche Methode medizinischen Forschung. La gran profundidad de los estudios de esas obras expuestas hubo de llamar la atención del Instituto Carolino de Estocolmo, quien sentenció al gran sabio ruso a ser el más digno candidato para el Premio Nobel de Fisiología y Medicina de 1904 “en reconocimiento a sus investigaciones en terreno de la fisiología del aparato digestivo con el que ha contribuido notablemente para extender los límites del concepto médico”.
El gobierno soviético ha procurado siempre con todos los medios a su alcance para que el Laboratorio de Pavlov estuviese dotado de todo cuanto pudiese servir para sus estudios y experimentaciones, y en 1929 en ocasión de cumplir los 80 años de edad, le fue tributado un gran homenaje. A pesar de su ya avanzada edad había realizado un viaje a Norteamérica, donde pronunció importantísimas conferencias sobre los resultados obtenidos en sus investigaciones. Estas exposiciones las pronunció en los Congresos Internacionales de Fisiología de Boston y de Psicología de Nueva York adonde había sido invitado para oír su palabra autorizada.
De sus demás obras mencionaremos las traducidas al francés L´excitations psychique les grands salivaires (1910) y Les sciences naturelles et le cerveau (1912) un tratado sobre la actividad nerviosa en los animales, traducido al alemán (1926) y otro al inglés sobre los reflejos condicionados (Conditional Reflexes) (1927). Sobre esta última obra que ha sido traducida también al español en 1929 ha dicho uno de los informadores: “En el magnífico tratado de Pavlov, la juventud médica tiene tiene un campo lleno de espigas ya granadas y en sazón, y en cada espiga, la simiente para múltiples investigaciones y contrastes. El índice que a nosotros más nos abruma, al médico estudioso le abre un mundo de conocimientos y una red de caminos para buscar y obtener el éxito propio. Desde el análisis de estímulos y de extra estímulos, las inducciones , inhibiciones e irradiaciones, hasta los últimos y más recónditos reflejos, el volumen desarrolla, como en un foco lleno de resplandor, los misterios fisiológicos, sus reacciones, su escondida y sutil influencia funcional… todo un panorama pavorosamente asombroso para el profano de sublime y maravilloso interés para el facultativo, y del que solo podríamos reproducir una idea con la imagen de una inmensa red de hilos metálicos”.
Su celebridad nos dará una idea del luto que ocasionó en todo el mundo científico el fallecimiento del venerado anciano, hecho que acaeció el día 27 de febrero de 1936.
1° y 15 de Mayo de 1940.
LA BALANZA NÚMS. 176 y 177.
Libro: Biografías de la Balanza
Autor: Joaquín Trincado
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