1. Reglamento Interno de la EME de la CU Acta 55 y 56; Primera Parte
- EMEDELACU

- 4 nov 2023
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Actualizado: 25 nov 2025

Para el régimen de sesiones y conferencias en todas las cátedras de nuestra escuela:
Vistos: Antecedentes expuestos en Actas 55 y 56; y CONSIDERANDO:
Que la seriedad de esta Escuela no puede ser conocida en escasas visitas; que la magnitud de sus estudios sólo puede comprenderse en muchos años de existencia y que la luz y la verdad de sus principios sólo pueden concebirlos, los hombres de recta conciencia y libres del prejuicio religioso, científico, político y social;
Que no queremos perder el tiempo con los que dicen: "Convénzame", puesto que cada ser debe convencerse por sus propios medios, que son el estudio, la aplicación y la moral suficiente;
Que debido a haber observado en algunos "visitantes", que pese a su aspecto exterior, han sido sorprendidos en gestos desdeñosos, miradas y risas despectivas y hasta con deseos de hacer escándalo;
Que, pese a haberse preocupado de calumniar a la Escuela y su director, sin embargo, han tomado, apropiándoselos, puntos importantísimos que luego han publicado y hecho circular como propios, lo que está penado en la Ley de Deslealtad, que el fanatismo es peor que la ignorancia y más peligroso para los mismos individuos que se fanatizan con una idea, motivo por el cual, esta Escuela no quiere FANÁTICOS, ni más FE que la nacida del estudio y convencimiento de la doctrina de la Escuela;
Que no están excluidos de ella los analfabetos, pues que la misión de la Escuela es enseñar, a quienes quieran aprender, por lo que no llama ni solicita a nadie a sus Cátedras:
Que nadie puede sostener ni defender lo que no conoce, motivo por el cual exigimos como única condición para ser admitido, estudio, libre de todo prejuicio para convencerse de la fraternidad, total tópico de nuestra escuela.
Para ello y por lo tanto; téngase por Reglamento Interno de toda la escuela en todo el mundo, el presente Reglamento Interno, que deroga los anteriores.
Art. 1º. La "Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal", no tiene credo político ni nacionalidad particular, porque su doctrina es universal y por ello es antirreligiosa y piqueta demoledora de todo error de toda índole, pero respeta y cumple todas las Constituciones de Estado, en todo lo que no se opongan a la verdadera libertad de hombres y pensamientos. Enarbola y anula todo culto idólatra y de dioses religiosos con todo su caudal de dogmas y supersticiones. Nuestra adoración, es solo al Creador, en Espíritu y Verdad, sin templos, altares, ritos ni fórmulas, todo en la más amplia naturalidad y alta Justicia, ciñéndose en todo a su máxima Proclama que entraña toda la Sabiduría y así lo exige esta Escuela por los grados de cada uno de sus adherentes; por lo que tenéis que ser valerosos y no cobardes; prudentes y no timoratos ni atolondrados; justicieros en todo; sabios y no ignorantes; señores de vosotros mismos y esclavos de vuestro deber, y así veréis en todos los hombres a vuestro hermano con los mismos derechos y obligaciones en el hombre y la mujer, porque el espíritu no tiene sexo. Con esto, demostraréis a la faz del mundo vuestra grandeza, en la grandeza del Espiritismo Luz y Verdad.
Art. 2º. Las Sesiones o Conferencias, son públicas y de entrada libre, en observación de este Reglamento: pero para el mejor orden, deberán estar en el salón, los adeptos y visitantes, 15 minutos antes de las horas señaladas. Pasada esa hora, si las circunstancias lo exigen, se cerrará la entrada o se seleccionará a los que en Justicia y derecho adquirido sean aptos.
Art. 3º. Es prohibido y nos reservamos los derechos de justicia, sobre cualquiera, que habiendo recibido en la Escuela un principio, aviso, o secreto científico, o de hechos a suceder, se lo apropie, o le dé como recibido en otras sociedades o reuniones, o lo desnaturalice y mistifique; pero tiene libertad de publicarlo donde quiera, declarando que lo recibió de esta Escuela.
Art. 4º. Esta Escuela no ataca ni va contra los hombres individual ni colectivamente, por detractores y enemigos aberrados que sean, sino contra las causas que los hace efecto; por lo que, nuestras acusaciones y lides, no pueden los hombres tomarlas como ofensa a su personalidad; con lo que confesamos que sabemos que cada hombre es un grado de progreso universal, cuyo valor lo demuestran sus obras, y que aún los enemigos son hermanos nuestros, pero enfermos en su espíritu al que queremos corregir, para lo que le ponemos la Luz de la Verdad y la potencia de la Sabiduría del Espiritismo, como derrotero.
Art. 5º. Dentro del local de la Escuela, desaparecen absolutamente, clases, Jerarquías y dignidades que indican diferencia y sólo se usa el título de hermano y como tales se exige el trato y reconocimiento, sin hipocresía, pero los que ocupan cargos, son autoridades confirmadas por los Consejos Superiores y por su gran responsabilidad, requieren el consiguiente respeto y debéis obedecerlos por disciplina, la que no rebaja, sino que dignifica, pues de ella depende el buen orden y la fuerza está en la unión de un solo querer unánime de todos.
Art. 6º. El poseer la Credencial de Adherente, significa estar reconocido en la protección de la Escuela; o lo que es lo mismo, en la de los Consejeros y el Espíritu de Verdad que la rige; pero obliga a sostener los principios de la Escuela, e imponerse una contribución voluntaria según sus fuerzas, porque la Ley es de Amor, pero éste es sacrificio.
Art. 7º. Todo adherente tiene el deber de no avergonzarse de llamarse espiritista, desde que esta Escuela le enseña que EL ESPIRITISMO ES TODO EL UNIVERSO: y para su ilustración y triunfos en sus conversaciones y polémicas, tenéis la obligación de poseer y estudiar bien todos los libros que la Escuela publica y difundirlos entre todos los hombres, sabiendo que las doctrinas de esos libros, es la Escuela.
Art. 8º. Por higiene y respeto, es prohibido escupir en el suelo y fumar durante la sesión y se pide la mayor compostura posible, pues debéis honraros honrando a los hermanos espirituales instructores y visitantes de la Escuela, porque su visita indica que buscan el camino de la Luz y de la Verdad.
Art. 9º. Los médiums son instrumentos muy delicados; son semejantes a los pararrayos que todo lo atraen y por justicia, no debéis ofenderlos ni alabarlos ni hacerles preguntas inconvenientes en posesión ni en vigilia; sino que toda pregunta será contestada por el Director o Secretarios, o autorizará al médium según los casos, pero evitad las preguntas caprichosas o malintencionadas, y sabed, que un médium, por el solo hecho de serlo, sus faltas ante la Ley Suprema tienen la importancia de diez mil y sus méritos son por mil, comparadas con los méritos o faltas de los que no son médiums; lo que quiere decir, que se les debe tratar siempre con respeto y que no deben oír más que la verdad. Daros buena cuenta del contenido de este Artículo; para lo cual, leed y apropiaros de la "Ley de Mediumnidades" impresa en los libros "El Espiritismo en su asiento" y "El Espiritismo Estudiado", y los médiums, además de la Ley de Mediumnidades, han de tener entero cuidado en cumplir lo mandado en el "Laudo de Rigor".
Art. 10º. Cualquiera que falte a cualquiera de las cosas advertidas en los anteriores Artículos, será observado por cualquiera de las autoridades; y en caso de reincidencia, será despedido del local, aún cuando hubiera tenido la tarjeta de Simpatizante. Si la incorrección o falta fuese cometida por un Adherente, se le pondrá a juicio del Consejo, ante el que deberá justificarse y desagraviar a la Escuela o los hermanos que hubieran desconceptuado: si tal no hiciera, se le retirará la Credencial y será expulsado, sin renunciar la Escuela a las sanciones del Artículo 10º de este Reglamento.
Esto es para conservar la pureza y dignidad de nuestro Credo El Espiritismo Luz y Verdad, en oposición abierta y descubierta al Espiritualismo, con todas sus mistificaciones, supercherías y amalgamas, con las que la Escuela no puede transigir, porque son la causa del desprestigio que el Espiritismo soportó y esta Escuela lo ha vindicado, y ya el Espiritismo no es una ilusión ni patrimonio de locos, fanáticos, ignorantes o milagreros, supercheros y religiosos; sino la esciencia que da nacimiento a la Ciencia y es el entero progreso.
Libro: Reglamento Interno de la EME de la CU.
Autor: Joaquín Trincado
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