Leyes o causas de las emociones
- EMEDELACU

- 13 oct 2023
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1ª. Inercia: Esta consiste en la persistencia de la emoción, la cual se resiste a ser desalojada por otra distinta o contraria, lo que conocemos bajo el nombre de tenacidad.
Es cualidad propia de todos los instintos, resistirse a que otro instinto se le anteponga o sobreponga, lo que quiere decir que son Antagónicos.
Sin embargo, en la continuación de la persistencia del instinto en función, se aminora su resistencia; se debilita por el gasto de su fuerza y acaba por ceder su puesto al inmediato que sigue igual proceso; pero, de todos modos, necesita una fuerza para sacarlo de su dominio.
2ª. Reacción: Un cambio brusco de una emoción, por otra emoción, determina un forzoso aumento de intensidad y temperatura como lo observamos cuando ocurre una presión o una interrupción emocionante.
Basta un desengaño, una decepción, una provocación o una disputa, para dar origen inmediato a un cambio brusco, que origina una reacción en pro o en contra.
Por esta reacción (elasticidad) sentimos casi instantáneo el dolor tras del goce; o gozamos instantáneamente, del paso del dolor.
3ª. El Ritmo: Observamos en medio de un estado emocional instantes neutrales; los que dan ocasión a que, sin que haya desaparecido la emoción, se reproduzca periódica y alternativamente, pero con cierta regularidad y similitud.
Estas periodicidades aumentan y vigorizan la emoción; contrariamente a lo que sucede con la continuidad que las lleva a la forzosa Inercia (rotura se denomina en Ingeniería).
4ª. Contagio: Existe la tendencia simpática a reproducir en nosotros las emociones intensas que agitan a los demás.
Parece que las emociones de un grupo se ponen al unísono y en equilibrio con los simpatizantes de una causa: con esto nos explicamos esos entusiasmos rápidos de las muchedumbres; de los públicos de los teatros y otros espectáculos, y sobre todo en los ejércitos. Es contagio Magnético.
5ª. Oposición: Viceversa del contagio es la oposición que tiende a reproducir la sugestión magnética contraria a la de los otros. Esto es debido al antagonismo de los instintos no simpatizantes, que se exaltan por el egoísmo o el odio. De aquí podemos juzgar los casos que con frecuencia observamos, que después de una discusión acalorada se experimenta amor u odio por el objeto o persona sobre quien recayó la discusión, o defendemos o atacamos al sostenedor.
Los sectarios aprovechan estos tránsitos repentinos para subvertir el orden de las cosas, políticas, sociales, religiosas, o de las ideas o doctrinas.
6ª. Coalescencia: Esta es muy importante, porque fusiona las emociones. Vemos muchas veces que dos emociones simples se mezclan y se hacen una emoción compuesta, combinada y hasta se equilibran en tal forma que, siendo dos o muchas emociones individuales, no vemos más que un solo efecto o resultado. Ejemplo: el amor del hombre y la mujer convertido en el efecto hijo. El amor y querer de todos los habitantes de una porción de la tierra componiendo la Nación: son productos iguales de variados y diferentes factores.
La coalescencia llega al máximo progreso porque hace la unidad que, aunque cada individuo tenga diferente aspiración, la necesidad imperiosa de servirse de los demás lo lleva a la coalescencia por el empuje del progreso irresistible.
Libro: Filosofía Austera Racional
Autor: Joaquín Trincado
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