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Joaquín Trincado

La tierra en su Séptimo día de la humanidad

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 10 jul 2025
  • 10 Min. de lectura
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Estamos en la primera hora del día Séptimo, del día de la Comuna, del día del amor, del reinado del espíritu, del día de Eloí. ¿Cuántos siglos durará este día? No es necesario saberlo hoy, pero durará todo lo que tardemos en ser verdaderamente sabios, para pasar a ocupar otro mundo de más alto progreso y que su principio estará en el límite superior de nuestra sabiduría; pero la fecha fija es, cuando la tierra nuestra morada, nada más tenga que darnos y sus moradores tengan en su espíritu en luz y sabiduría todo el valor del globo en sus fuerzas naturales y creadoras; entonces la tierra ha cumplido su misión y el espíritu nada más puede progresar en ella y emprenderemos viaje como diré en el capítulo siguiente. 

   

Como ya dejé dicho atrás, la tierra aún tiene un largo período de creación; le faltan 75,000 años; 750 siglos; y en el Séptimo día, tenemos que medir por esta cifra los siglos que la tierra tiene desde su iniciación; los siglos que la humanidad tiene sobre la tierra y comprender su constitución y sus leyes; el porqué del bien y el mal; las enfermedades y sus causas y haberlas anulado y vivir con el cuerpo en la tierra conscientemente y con el espíritu en el universo en constante comunicación con los mayores, hasta desconocer en hechos la injusticia.

 

El Séptimo día es de usufructo y empieza con la sentencia del juicio y el advenimiento del Espíritu de Verdad en el día de la sentencia del Juicio final.

   

El Sexto día empieza con Jesús y Juan, anunciado ya por Abraham, y ha sido el de la preparación al estudio y conquista de las primeras fuerzas naturales y la iniciación de la libertad del espíritu.

   

El Quinto día empieza con Abraham y lo proclamó Moisés con la ley escrita y fue para la unión de los hijos del Creador bajo un solo principio, por lo que fue de luchas entre la materia y el espíritu.

   

El Cuarto día lo inicia Adán y Eva con su emigración, siendo el descubrimiento del único Dios y anulación de los ídolos bajo la unión de todas las razas y fuerzas humanas.

   

El Tercer día lo inicia la fusión de las tribus errantes en grandes núcleos bajo el Krisna o religión del fuego sagrado o Fúlica y debe buscarse por la geología en Oriente, pero empezando en Egipto, para ir más atrás.

   

El segundo día empieza con la salida del hombre de las sombras del instinto al primer destello de sentimiento por el que vivió en familia y llegó a la tribu y estaba en toda la tierra y es trabajo de la geología y la fisiología.

   

El Primer día venturoso de la humanidad terrestre es el de la aparición en las mágicas bolsitas y que ya indiqué en su lugar; llega a la formación del sentimiento de la familia y la tribu, desde donde hemos ascendido a las grandezas del Séptimo día o de amor universal.

   

¿Qué luchas ha sostenido el hombre? Esto es lo que tiene que saber a ciencia cierta en el Séptimo día, para lo cual no puede ser estorbado por la ignorancia; y por ello, en justicia, son retirados los ignorantes del amor, los negadores del espíritu, al empezar este día de felicidad.

    

La labor del Séptimo día es tan vasta que posiblemente será el día más largo de la humanidad y quizás tanto como el tiempo que le falta a la tierra de creación, y sólo el Espíritu de Verdad lo sabe del Padre, lo que nosotros sólo sabremos en la última hora. Pero, aunque fueran esos 750 siglos que le faltan de creación a nuestro pedestal, ¿qué es? Recordar que un siglo de Sion es igual a 36 de nuestros siglos, y que esos 750 siglos sólo serían 24 siglos de Sion; tiempo larguísimo, es verdad, si habríamos de vivir en la opresión y la injusticia que hasta hoy; pero ante la belleza y armonía de la Comuna, ante el régimen de amor cual rige en los mundos superiores y en nuestro sol y demás vecinos de nuestro sistema, ¿qué es ese tiempo? Cuando habremos llegado a aquel hermoso fin, principiaremos, y eternamente principiaremos, porque siempre vivimos en el presente de la eternidad.

   

Maravillas tantas tenemos que conquistar en este Séptimo día, que lo más grande que hoy tenemos, la electricidad, será una cosa rústica a nuestra clara inteligencia, al modo (hoy maravilloso) cómo obtenemos esa fuerza, puesto que la atraeremos del éter y en todas partes del globo el hombre será dueño de ese mágico poder natural, porque cada día las tempestades serán menos, hasta desconocerlas, cosa que hoy nos impediría obtener ese poder de la naturaleza, por la vibración constante de la fuerza electromotriz, debido a la variación de la atmósfera que nos rodea, efecto de los pensamientos y hechos antinaturales cometidos por los habitantes del planeta, que todo lo trastornan al chocar los efectos contrarios que producimos, con las causas benéficas que nos rodean; cosa que hoy aún nadie en la tierra comprende, pero que así es.

  

Las lluvias serán a voluntad, pero éstas serán en forma de rocío benéfico. Recordar que la potente fuerza del pedido del profeta Elías, hoy nuestro Juan el solitario, mi compañero, sostuvo en una parte del Asia 3 años y seis meses sin llover, hasta que le pidieron misericordia y entonces hizo llover copiosamente. Y si esto podía en nombre del Padre que lo había enviado un solo hombre justo, ¿cuánto no podrán todos los hombres juntos y justos? Pero esto está en la ley física, y esta ciencia, hasta hoy, apenas ha hecho su alfabeto, por el prejuicio; pero ya han nacido hombres que le darán el impulso debido y, unida a la astronomía, que aún no ha hecho más que el primero y rústico ensayo, todo será resuelto y nada habrá hipotético; todo serán axiomas, llegando a no tener más que aprender en la tierra. Ahí llegó el fin de la humanidad sobre esta morada del Padre y emprenderemos la gloriosa marcha de triunfo, recogiendo los saludos de las humanidades, nuestros hermanos mayores.

  

¡Hermanos de la tierra! No seáis insensatos en cerrar vuestros oídos al espíritu. Hoy ha llegado el último aviso de amor del Padre, por el hombre más temido por toda la humanidad porque fue desfigurado en cuanto fue anunciado por los sacerdotes sus enemigos, porque serían descubiertos en sus fechorías, porque serían descubiertos en sus fechorías; pero ya veis que al Juez, que lo presentaban como el Anticristo, no es un demonio como os han dicho, ni nació de una monja vieja, ni han estado las mujeres 7 años sin parir ni han sucedido mil otras patrañas con que lo han anunciado; sólo una verdad han dicho de él: “Que vendría haciendo milagros con los que haría creer a las gentes”. Esta es una verdad porque ha venido haciendo el mayor milagro y único que cabe en la ley del Padre, y es descubrir que el milagro no existe, porque es contrario a la ley eterna, aunque existan hechos, verdaderas maravillas para la ignorancia, pero que no porque no sean comprendidos son milagros, sino hechos naturales, producto de causas naturales que ya expliqué y que luego todos comprenderéis y produciréis todos esos hechos con la naturalidad que hoy os sentáis en la mesa a comer; pero antes tendréis que ser sabios.

   

Si Juan, siendo Elías, detuvo la lluvia y luego hizo llover, fue un hecho natural y no es un milagro; si Jesús se transfiguró en el Tabor, es un hecho natural del espíritu y no es un milagro, y es el único hecho que mi hermano manifestó en su vida, como lo manifestó Moisés cuando leyó la ley al pueblo israelita y eso es propiedad del espíritu, que vive en la luz de su Padre; y Jesús ni hombre alguno ha dado vida a los muertos; pero Jesús y otros han resucitado a los muertos en su espíritu, y esto es dándole el calor de la luz. ¿Pero resucitar la materia? Esto no le es posible a nadie, porque es contra la ley y si se pueden curar enfermedades, que el espíritu no haya traído en misión de expiación, esto lo puede hacer todo hombre que estudió la naturaleza y tiene conocimiento de sí mismo; causa por la que las enfermedades también desaparecerán en el curso del Séptimo día, porque nuestros alimentos no tendrán los gérmenes de enfermedades que hoy tienen.

   

Ya veis las grandezas que tenemos que conquistar en la tierra y ver cómo al final, ese día, nos habrá parecido corto, aunque haya durado 75 mil años; ver si podemos hacer un esfuerzo común en su principio para aminorar los males que en la primera hora tenemos que sentir, consecuencia de un régimen de opresión y error, cuya causa única es la religión.

 

El espiritismo es el gobierno y credo de ese día, con el que estamos en comunicación y comunión constante con todo el universo, que tiene ese mismo credo y gobierno desde el día de la justicia en todos los mundos, en el que se implanta la santa Comuna, único régimen que el Padre dio a todas las humanidades y lo tenemos axiomatizado en el testamento de Abraham, nuestro padre en la raza que salvó a la raza primera, cumpliéndose la afirmación del Padre, de que sus hijos le llevarían a sus hijos.

  

¡Padre mío, Dios de Amor! Ya te llamamos, con el universo, Eloí; permíteme revelar un último secreto, en justicia, a mis hermanos, porque el Código sería incompleto sin esta revelación; y puesto que la has revelado a tu enviado, ella deshace graves errores y será para tu gloria y un tributo a los que nos han llevado a tu conocimiento; Espíritu de Verdad; no haría esta revelación sin tu presencia y te requiero, pues  para eso me lo inspiras, y tú tienes valor importante en ella y con tu autorización y permiso de Eloí, digo a mis hermanos:

   

Mil mitologías te han hecho, humanidad, de verdades consumadas, y te han dado mitologías por verdades.

   

La del cristo te la hicieron tomar por Dios y ya te he mostrado lo que el cristo fue; una figura de peligro y baldón, y los que lo han erigido en Dios han sido descubiertos, pero cargaron de baldón y pusieron en peligro a toda la humanidad y en él, se han perdido muchos millones de hermanos nuestros que gimen en el mundo de justicia.

   

Una realidad la han convertido en un mito, hasta llegar los hombres de ciencia a la negación de la realidad por lo irracional; este mito son un Adán y Eva, según te han sido enseñados, pero no son un mito y sí una realidad.

   

En el libro “Buscando a Dios” señalé hasta el sitio donde estos vivieron la primera vez en la tierra, por lo que, aquí, sólo diré el hecho. 

  

Hace 58 siglos, Neptuno, mundo de nuestro sistema solar y así hermano de la tierra como hijos del sol en la materia, sufría su juicio final y de mayoría, como la tierra lo ha celebrado ahora; y como ésta ha expulsado a los “negros de hollín” que no han querido acatar la ley de este Código, Neptuno los expulsó y la tierra recibió aquella inmigración, sabia, aunque supremática, y fue feliz día para la tierra, porque recibía lo que no tenía: progreso.

 

Como los primitivos eran más fieros y celosos de la supremacía, entablaron tremenda lucha, no queriendo reconocer a sus hijos porque eran más bellos.

   

El Padre no deshereda a ninguno de sus hijos; y como los desterrados, por efecto de la contracción terrible que habían de sufrir aquellos espíritus al encontrarse en un ambiente tan terriblemente opuesto al que dejaban por aberración, que lo podéis comprender comparando el progreso de la tierra, hoy, con el de aquella época de hace 58 siglos, el Padre, en su justicia, mandó un tribunal espiritual para que oyera los pedidos que necesariamente habían de hacer los caídos; ese tribunal fue Miguel, Rafael y Gabriel. 

   

En un corto siglo, los desterrados habían llamado al Padre y los oyó; mandando a su Investigador que daría su ley y seguiría ya el proceso haciendo Autos de juicio para sentencia.

   

Más el amor no reina en los espíritus de luz, no permite que un afín vaya a sufrir una gran campaña y, una mujer levantó bandera en Neptuno para reclutar voluntarios misioneros y la siguieron 27 más y ella y el investigador de ley, 29, que componen la familia misionera y redentora adámica.

   

Eva, ¡Oh, madre mía! Hora es ya; Eva es la gran María que toda la humanidad reconoce como madre y es la reina del amor; no es preciso examinar sus anteriores existencias antes de ser María y después de ser Eva; sólo basta conocer su verdadera historia, última como madre de Jesús, de Santiago apóstol y de sus otros cinco hijos más, Efraín, José, Elizabeta, Andrea y Ana y cuya historia la daremos en su día y será la verdad.

 

Mas debo decir aquí que María expiró en los brazos de su hijo Santiago en Zaragoza, España, el que recibió su último beso para toda la humanidad a la que en compañía de sus hijos venían a salvar; y lo doy a todo el que en amor lo quiera recibir, acatando la Ley de Amor.

   

Largos han sido tus sufrimientos, madre mía, durante tu última existencia sobre la tierra viendo la crucificación de Jesús tu hijo y mi hermano; él y tú oísteis en el calvario el juramento de derribar la cruz y el cristo; y si duros fueron tus días sobre la tierra, lo han sido del todo amargo 19 siglos como espíritu; pero ya en la carroza descansas; toda la cosmogonía te justificó y toda la humanidad es ya de la raza adámica y te conocerá grande, como lo eres en la ley general de los seres y toda mujer que pare cumpliendo la divina ley, tiene en ti su pensamiento.

   

¡Madre! Tú, con unos de tus hijos y con Jesús descansas, y los otros estamos en la lucha; mas tu pequeño tu Jaime, cumplió su juramento y quitó la cruz a su hermano; pesa sobre mí con toda su densidad el mundo tierra, pero es en el momento de la justicia y soy el blanco de los descontentos, pero yo voy sereno y templado a la implantación de la Ley de Amor, al establecimiento de la Comuna, en la que tú serás lo que te han cantado; la reina del amor.

   

Descansad de vuestro letargo y penoso trabajo, que yo, con el ancla del Espíritu de Verdad, llegaré a vosotros después de la unidad de mis hermanos; cuando haya coronado el edificio que se me encomendó y lo pueda entregar a los arquitectos que ya llegan para adornarlo y los artistas que cantarán el hosanna de amor y, los músicos, que traigan las nuevas armonías, porque yo le digo al Padre: Salva a tu pueblo y bendice tu heredad.


Libro: Código de Amor Universal

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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