top of page
Joaquín Trincado

Imaginación Constitutiva (Artística)

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 13 oct 2023
  • 3 Min. de lectura


En el capítulo correspondiente a las concepciones hemos expuesto como opera la facultad de reproducir fielmente las imágenes retenidas por la memoria y sugeridas o inducidas por la asociación de otras imágenes relativas.


Debemos ahora ocuparnos de la imaginación constitutiva que hemos de entender artística o formación de imágenes independientes, nacidas de las percepciones, las que combinamos de los elementos analíticos retenidos en nuestra mente, que llamamos Artística porque tendemos a hacer una selección de los elementos analíticos para formar la imagen científica, ordenada y sujeta a una ley creada por nuestra razón experimental, con lo que elevamos la imagen constitutiva o artística al valor de inventiva, haciendo servir los elementos afines a nuestras necesidades del ascendente progreso impuesto sin extensión por aquel principio absoluto que a la vez nos domina sin imponernos tiranía, porque sólo nos incita, nos induce a mejor vida racional; cuyo principio absoluto para todo el universo es el Creador; y para cada individualidad es nuestro propio yo. Ser pensante que, económica, científicamente y completa inteligencia, es Espíritu.


La imagen constructiva produce representaciones vivas de cosas jamás percibidas (han explicado hasta hoy los filósofos materialistas), pero dicen que esas representaciones vivas que produce la imaginación concuerdan con los estados sensibles del sujeto: los ensueños extraordinarios del hombre dormido; las inspiraciones del poeta, del pintor, del escultor y del músico; y las creaciones mentales del individuo dominado por la pasión o agitado por una emoción son frutos de la imaginación constructiva.


Nosotros, repetimos que la imaginación no puede producir nada a lo absoluto que ya no tenga de antes imagen representativa, y que nadie hay que no reciba inspiraciones de su espíritu y de otros espíritus, porque todo es común en el universo.


La doctrina espírita nos enseña por la solidaridad que todo existe ya, antes que la imaginación lo construya y lo eleve a una combinación invertida, y sino la imaginación nada representaría en sus sueños ni en vigilia; y quien piense que es de su exclusiva constitución, es uno de los que llamamos orgulloso, cuando no sea un pedante egoísta.


Lo que hay es que en los estados anormales (por cualquier causa que sean) el espíritu está más emancipado de su materia y se manifiesta como es él; apasionado, vengativo, poeta, músico, ingeniero, cuerdo o desaliñado, pero siempre facultativo.


No es, pues, sólo obra de la imaginación esos estados, sino fruto de la Biología físico-psíquica del espíritu, que aprovecha esos estados para salirse de su materia y representarle esas imágenes, de las que, con la semiconciencia que impone en su materia, hará la obra que necesita para el progreso y es ayudado siempre por otros espíritus, como él ayuda a otros en análogos casos, por la solidaridad que existe entre todos los espíritus, impuesta por la ley de la Creación.


Expuestas estas verdades, debemos decir que las imágenes, debidas a la combinación de la mente, poseen las mismas calidades de forma, color, tamaño, posición, movimiento y sonido que las reproducidas mediante la concepción. Pero son frecuentemente más intensas, por lo mismo que son más vivas, ya que las ve en su realidad. Es verdad que muchas veces no las comprendemos por los prejuicios que nos dominan o por ignorancia de muchos puntos de las leyes que nos rigen en la naturaleza, causa por la cual se han creado los vocablos sin sentido de “Alucinación” y aún “Locura”.


Aún resuenan las carcajadas imbéciles de los Pseudosabios ante la Sátira de las exposiciones locas, imposibles, incongruentes de Julio Verne; pero hoy son apagados esos ecos de los orgullosos pedantes con el ruido de las hélices de las aeronaves, con el resoplido de los automóviles y con la risa de las aguas en la estela de los submarinos.


Como lo que falta para completar este párrafo de la imaginación constructiva se enlaza en un todo con la inventiva, vamos a señalarlo en el párrafo siguiente.


Libro: Filosofía Austera Racional

Autor: Joaquín Trincado

 
 
bottom of page