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Joaquín Trincado

Guillermo Wien

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 29 abr
  • 3 Min. de lectura

GUILLERMO WIEN, nació el día 13 de enero de 1864, en una chacra de Geffken, en las inmediaciones de la ciudad de Fischausen, Prusia Oriental.


Educado en el campo, pareció durante su niñez inclinado a hacer de las faenas del campo su profesión, a la que contribuía no poco la mala salud de su padre.


Una vez terminados sus estudios primarios en Rastenburg, suburbio de Konigsberg, a cuyas cercanías se había trasladado con sus progenitores (1866) continuó sus estudios superiores hasta visitar las universidades de Gotinga, Heidelberg y Berlín. En esta última ciudad, donde obtuvo sus títulos en matemáticas y ciencias naturales, actuó a las órdenes del famoso Helmholtz,  director del Instituto de Ciencias Físicas y donde comenzó sus actividades científicas con una tesis acerca de los fenómenos de absorción que ocurren en la difracción de la luz. Esta tesis le valió en 1886 el título de doctor en Filosofía.


En 1890 volvieron sus padres a trasladarse, esta vez a Charlottenburg, donde Wien encontró una vez más a Germán Luis Fernando Helmholtz dirigiendo el Instituto Imperial de Técnica Física y a quien secundó nuevamente como auxiliar. En colaboración con O. Lummer y L. Holborn comenzó a realizar estudios experimentales en el terreno de la medición de las temperaturas elevadas.


En 1892 fue nombrado lector de la Universidad de Berlín, recibiendo cuatro años más tarde (1896) nombramiento como profesor extraordinario en la Escuela Superior de Politécnica de la ciudad de Aquisgrán hasta 1899 en que pasó a la Universidad de Gotinga como profesor ordinario, pero al año siguiente (1900) fué llamado a Wurzburgo como sucesor de Roentgen, cargo que ocupó hasta 1920 en que pasó a Munich nuevamente como sucesor del descubridor de los rayos X, quien entonces se acogía al retiro.


Los trabajos de Wien se refieren principalmente a la teoría de la conservación de la energía en el sentido de Maxwell y Hertz, a la óptica, la mecánica, la electricidad, la transparencia de los metales, la localización de la energía, el movimiento de las líneas de fuerza en el campo electromagnético, los límites superiores de las longitudes de onda que pueden tener lugar en la irradiación de los cuerpos sólidos, la forma de las olas del mar, el cambio de espectro de emisión con la temperatura, la entropía de la irradiación, el reparto de la energía en el espectro de emisión de un cuerpo negro, la teoría de la irradiación, el fundamento electromagnético de la mecánica, la acción calórica de los rayos  Roentgen, la emisión lumínica de los átomos, los rayos positivos, etc.


De todas estas investigaciones que hicieron sobresalir su personalidad en el campo científico, fueron sus observaciones las que le permitieron constatar el cambio del espectro de emisión, con la temperatura, los que le valieron que en 1911 obtuviera el Premio Nobel para Ciencias Físicas.


Sus principales trabajos han sido dados a la luz  en “Physical Zeitschrift” y en los “Annalen der Physik”, publicó además Tratado sobre Hidrodinámica (1900) y La Teoría de la Relatividad desde el punto de vista de la Física (1921).


Cuando le sorprendió la muerte luego de una corta enfermedad (31 de agosto de 1918) se hallaba ocupado en desarrollar los resultados anteriormente obtenidos por él en el terreno de la acción lumínica de los átomos.

1° y 15 de Enero de 1941.

BALANZA NÚMS. 192 Y 193.

 Libro: Biografías de la Balanza

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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