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Joaquín Trincado

Filosofía Moderna; El Fenomenismo

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 23 may 2023
  • 2 Min. de lectura


David Hume, de Edimburgo (1711 al 1776), trata de explicarse los fenómenos que se presentan en las cosas, para lo que toma el procedimiento de Locke y cree distinguir las percepciones, separadas de las ideas. Siendo las percepciones, copias de las ideas, o resultado de las asociaciones producidas por la semejanza, por la contigüidad, en el tiempo y el espacio, o por la causalidad.


Desde luego, establece el sistema del Asociacionismo para mejor explicarse todos los fenómenos del alma, por la conjunción mecánica de los actos Psíquicos que pueden demostrarnos las continuas transformaciones.


Hasta aquí, Hume, razona bien: veamos si acaba razonando bien. “La idea de substancia, dice, es el resultado de una conjunción mental de calidades”.


“La idea de causalidad, es también producto de asociaciones intelectuales; siendo una creencia instintiva nacida del hábito de considerar como vinculados por relaciones extremas de causa y efecto, los fenómenos que se presentan constantemente en un orden sucesivo”.


“Las calidades primarias, son tan relativas como las secundarias” añade, imitando a Berkeley: de donde resultaría que no tenemos ningún medio eficiente de comprobación de, si los objetos existen, tales como se nos presentan en nuestros fenómenos internos.


También Hume se ha hecho Humo; se ha esfumado después de un raciocinio bastante bueno.


Hume, que trata de explicar los fenómenos, no se explica el más grande que se opera en él mismo. Pero es que, Ignoraba que el entendimiento humano, no puede idear nada que no se haya realizado ya en un mundo o en muchos y que sí, llega a nosotros por asociación y afinidad y por la solidaridad impuesta en la eterna ley de fraternidad universal.


Sí. Los objetos, existen realmente como los vemos en las ideas que nos lo muestran: la diferencia que exista será, a causa de la tardía comprensión de los medios de realización, como siempre, por la ignorancia.


El fenómeno que se ha producido en Hume, es, debilidad por prejuicios y educación: temió que los hombres lo criticaran o lo atacaran y trató de no malquistarse con nadie y menos con los materialistas, como lo vamos a ver.


Hume, encuentra al Yo, que lo cree el alma humana: sólo reconoce una serie de fenómenos, que como los relativos al mundo exterior, no prueban la existencia de una substancia única.


Respecto a la existencia de Dios, sólo lo entiende como Materia de Fe, para lo cual se ha negado la legitimidad de las ideas de causa, provenientes del Creador; que, no siendo causa de las cosas, no puede ser el autor de la vida. Y entonces, ¿De dónde procede la vida? Hume ha caído en el más degradante escepticismo y hasta hay prevaricato.


Libro: Filosofía Austera Racional (1ra parte)

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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