Filosofía italiana moderna; Vico
- EMEDELACU

- 24 may 2023
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Actualizado: 4 mar 2025

Filosofía italiana moderna; Vico
Italia fue una continuada revolución; desde el nacimiento de Roma hasta el desastre presente, todas las catástrofes de las naciones o universales han tenido su germen en Roma, bien lo veamos en la historia de los Reyes, Césares y Emperadores, lo mismo que estudiemos la historia del papado.
Durante esos siglos, también Italia tuvo revoluciones internas del papado contra las repúblicas y de estas contra el Imperio papal, nunca reconocido por entero por el pueblo; por cuya causa, más de cien veces fue Italia invadida por el extranjero llamado por el papado, o porque iban a castigarlo.
El pueblo italiano siempre ha protestado de la esclavitud a que lo han querido someter por la religión: pero ésta, en su astucia, corrompía siempre la sociedad plutócrata y aristócrata, que por leyes irracionales ha dominado bajo el terror material y espiritual, para cuyo fin se prejuiciaba al pueblo, al que se le imponían obligaciones y no se le daban derechos.
El clamor ha sido continuo y la ley divina oyó siempre esos clamores del espíritu por lo cual hizo siempre encarnar allí espíritus de acción, sabios y rebeldes, por cuya acción, ha podido llegar Italia hasta aquí, en continuada lucha de cuerpos y principios.
El italiano, no tiene términos medios; en su fanatismo es extremo y en su odio también.
Las causas son muchas; pero la apuntada arriba de la presión religiosa, es la mayor.
La lista de sus sabios, es mayor que la de los demás pueblos; la de sus crímenes, se iguala a la suma de las de todos los pueblos; pero del balance frío, resulta; que los males ocasionados nos da mil males grandes, por cada bien pequeño.
Mas no es el pueblo responsable, desde que siempre protestó y cuando le ofrecieron la ocasión de reivindicar sus derechos prestó sus cuerpos y, Garibaldi dio el golpe mortal al tirano común, desde cuyo momento entró en la agonía.
La doctrina y leyes de Servio Tulio, han perdurado, aun en medio de la bacanal de largos siglos, porque todos los misioneros y apóstoles de la libertad, del derecho y la moral, han vivido en Italia.
Pero de todos modos; comparada tanta abundancia de bondad de la ley suprema sobre aquel pueblo, con el adelanto moral realizado, tenemos la tremenda proporción de uno a un millón, quedando deudor de novecientos noventa y nueve mil, lo que forzosamente había de causar la quiebra.
La fortaleza del pueblo es legendaria y digna de tenerse en cuenta; pero habrá que matar su fanatismo singular y vivirá en la unión de los pueblos, todo aquel que mate el fanatismo y el prejuicio tan hondamente arraigado; lo que empezó a hacer el filósofo Jurista Napolitano Juan B. Vico en el siglo XVIII, buscando el derecho civil.
Vico se inspiró en los principios de Giordano Bruno, del que extrajo los puntos de su metafísica.
Ahondó en la historia, procurando buscar un método para una escuela histórica moderna, de cuyo estudio consideró que, “Ciertos personajes tenidos por históricos, cuando no eran Mitológicos, eran a lo más Colectividades o alegorías, como Rómulo”.
En la iniciación del estudio de la filosofía del derecho, sentó boyas para iniciar la filosofía positivista, que mucho le sirvieron a Comte.
Es todo lo que podemos decir de Italia, referente a filosofía; pero téngase presente que, una chispa que diera Italia, equivale a una hoguera que dieran Inglaterra o Alemania, porque en éstos había libertad.
Libro: Filosofía Austera Racional (1ra parte)
Autor: Joaquín Trincado
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