El Renacimiento; El descubrimiento de América.
- EMEDELACU

- 18 may 2023
- 15 Min. de lectura
Actualizado: 15 abr 2024
Libro: Filosofía Austera Racional (Primera Parte)

Todo ha de coincidir al milímetro justo de lo dispuesto y prometido por el Padre Creador.
Está demasiado ocupado el pontificado en sus pasiones bacanales y conteniendo los embates del naciente libre pensamiento, que no puede detener con las hogueras.
Reyes que se sublevan, príncipes que son deshonrados en sus hijas y esposas, y Obispos y Cardenales, que la ambición no saciada o la envidia de que a otros se les distinguiera por ser más desvergonzados y criminales, se aprontan a llevarle la guerra al papado y levantar cismas contra la iglesia.
El imperio de la Iglesia es desconocido por Martín Lutero con su protesta contra los incendiarios dominicos, de cuyos claustros saliera el famoso Hildebrando. Carlos de Anjou, se alía con los Colonna, Orsinis y Vitellis y le declaran la guerra al pontífice emperador, a la par que el firme, aunque fanático Savonarola, le discute tanto, que lo entretiene y, la pagana España, despacha entretanto las galeras de Colón a tomar posesión de un Nuevo Mundo, que servirá de refugio a los perseguidos por la fiebre religiosa; pero no es ese el viaje del descubrimiento de América; de “Aquellas Islas Apartadas que aún no oyeron de mí”: y mientras está en acefalía el pontificado y Borgia compra al cardenalato, en agosto de 1492, en esa misma fecha, el pendón de Castilla, el estandarte Morado de los comuneros de Castilla, se enarbola en la Sta. María, para ir a cobijar bajo sus pliegues las “Islas Apartadas”, a donde le mandaba Jehová ir a Jacob: y bajo el color de la túnica de Jacob, cuyo es el pendón de Castilla, España señala al mundo, un Nuevo Mundo.
¿Dónde está Jacob?
Ha sido electo pontífice el cardenal Rodrigo Borgia; el casado dos veces; el amante de su hija Lucrecia y Padre de una niña bella habida con doña Elvira Condesa de Valladolid; cuyo padre, embajador de España en Roma, ha muerto misteriosamente, tres días después del matrimonio de doña Elvira, ignorándolo y no supo de tal casamiento. ¿Quién lo mató? ¿Quién mató al cura de Sta. María?
El Capitán Juanucho de la guardia vaticana, después de derrotar en todas las batallas los ejércitos del Papa Alejandro VI, cae en una emboscada y acaba su vida ahorcado: pero ha sido hecha su obra; la misión que trajera, fue cumplida, pues capeó al papado todo el tiempo necesario para que España descubriera América desmintiendo el dogma Católico que consagraba aquellas corrompidas tierras por único y todo el universo, del que podía ser Dios el más desalmado y corrompido pontífice.
América ya es del mundo: los hombres, ya tienen un nuevo mundo donde expandir su pensamiento y acrecentar su progreso y es la tierra donde se funden las razas en una sola raza; donde en el tiempo justo determinado en el testamento de Abraham, se celebraría el juicio definitivo y se proclamaría la comuna conforme al querer del Padre.
¿Es Colón el descubridor? No. ¿Colón es Genovés? No. ¿Cómo conocía Colón el nuevo mundo? No es misterio; pero en las obras de esta escuela lo sabréis cuando os hagáis luz en vuestro espíritu para juzgar las cosas en verdadera justicia y lo confirmaréis: aquí sólo debo decir que, si Isabel acepta a Colón, es porque el Padre Marchena entrega a la reina, documentos que Colón le confía en confesión forzado por el hambre que la justicia inflexible le impone; pero entre tanto, otros españoles lo esperan de regreso en la isla de Haití. ¿Quién los llevó allí? Los documentos entregados a Isabel y destruidos con maldad por los que encauzaron a Colón en Valladolid, contenían el secreto; pero nada tuerce la ley, ni nadie burló al Creador y todo lo que prometió, lo cumplió y cuanto ahora ha prometido, cumpliéndose está: lo que la filosofía sentará como axiomas.
Teresa Sánchez Cepeda, Santa Teresa:
Desde el siglo XII en que el gran Dante empieza a describir la verdad con su “Divina Comedia”, desenmascarando los dogmas cuanto la tiranía de la Iglesia Católica permitía, se preparaba una epopeya grandiosa, que tendría su brillo en los siglos XV y XVI, con los más preclaros literatos y fuertes pensadores que sembrarían la semilla liberal, aún en medio de los horrores de la inquisición.
No hemos anotado al Dante en su lugar correspondiente, porque ese hermano ha merecido los honores de la historia y la crítica de los que lo han entendido, comprendiendo que su “Divina Comedia” descubre (Moradas) mundos de vida que no eran la tierra: lo que al pensador leal, le hacía presentir la vida eterna y continuada, y que los infiernos y el cielo, solo son los remordimientos, o la satisfacción de la conciencia, por sus obras hechas; lo que hoy explica el espiritismo, sentándolo como axioma.
El Dante, pues, es bien conocido, y en esta filosofía, anotamos los anónimos que la maldad negó a la historia para no descubrir sus crímenes políticos o religiosos, o los ha presentado mixtificados a su gusto y conveniencia para servir sus mezquinos intereses, manchándolos en sus pasiones, que han querido pasar por virtudes.
Esto sucede con la ilustre Castellana, verdadera honra de la Hidalguía, del valor, de la entereza española y adorno de finísima filigrana literaria y de amor a la humanidad; todo lo cual, no puede ser místico; no puede ser inmoral; no es religioso.
Teresa, es hasta este momento un misterio para los hombres, no porque ella lo haya querido, sino porque así lo quiso la brutalidad y la conveniencia Religiosa de su terrible siglo.
Sus escritos, no han llegado a los hombres; le fueron sustituidos por otros, escritos por el impostor su confesor y es obligada a firmarlos, y en prueba de esta verdad, nos debe decir la Iglesia Católica, de qué, cómo y porqué, murió tan trágicamente otra monja, también llamada Teresa.
Nos debe decir también la Iglesia Católica, de qué murió la bellísima secretaria de Teresa, Sor Angélica, la que por su poca edad, no pudo Teresa, con su doctor Médico, librar de sus convulsiones y nos debe desmentir también, que Teresa, murió al fin a causa del estrago que el veneno hiciera en su fuerte complexión.
Más como no lo confiesa la Iglesia de los crímenes y los Santos (Santos que fueron sus víctimas), éstos, que hoy por el espiritismo pueden hablar, revelan las verdades; revelaciones que esa Iglesia (que declara vivir de la revelación) no puede negar, porque, si ella pudo recibir comunicaciones de espíritus negros, fanáticos y criminales (y algunas veces como aviso de justicia de espíritus de luz) no puede negar la revelación, (comunicación) porque la ley es solo una para Ángeles y Demonios; y por lo tanto, Teresa, su espíritu, se comunica para decir la verdad; como se comunica Jesús por su deber y aún para cumplir su promesa de repetir sus palabras y desmentir lo que afirman provocativamente, de que Jesús fundara iglesias, ni sacramentos, ni papados en Pedro, ni en ningún otro.
Si Teresa es tan milagrosa, si Teresa es tan mística, si Teresa es tan Santa. ¿Por qué y a pesar de tener sello y prerrogativa Real es llevada a las Mazmorras de la inquisición? Fue llevada, porque en sus escritos declaraba las pasiones de la Iglesia Católica y sus sacerdotes; porque declaraba cómo se ama al creador en sus criaturas, en la naturaleza y en el azul sin fondo del universo; y fue llevada en fin, porque su confesor, no logró vencer a la bella mujer, la que, con su fuerza magnética y a pesar del hombre, muchas veces se vio contra su querer, dominado, magnetizado y en estado Sonambúlico, era obligado a declarar cuanto hacía o intentaba hacer: lo que si libraba a Teresa de la lascivia de su perseguidor confesor, no la libraba de la deshonra; porque las otras monjas, en su depravación, medían a la superiora por ellas mismas y un poco más, conforme a su maldad e ignorancia.
Teresa vino a la tierra, como tantos otros misioneros en ese siglo, para ser un freno a la religión y no podían obrar, sino dentro de sus filas, como lo hicieron Lorenzo Mártir, asado por los mismos frailes de su comunidad; como lo fue José Sánchez de Tolomeo cuyas cenizas fueron aventadas y miles y miles más, que, aunque los asesinaran como a Giordano Bruno, por el hecho de vestir hábito, tuvieron ocasión de dar algo de la luz que traían, para preparar el día de la fraternidad, de la justicia y del Amor, al que hemos llegado y es Teresa la que despliega la bandera, un tanto auxiliada por su alcurnia, su ilustración, su sexo, belleza, y más que todo, por sus grandes facultades medianímicas, más un poder muy alto Psico-magnético, conquistado por su fuerte espíritu.
Miguel Servet:
Traemos a este hombre de penetrante espíritu luminoso, de bondad y amor ejemplar y de liberalísimas ideas, como buen médico y lo ponemos aquí, lugar que le corresponde, para probar lo que en el caso de Teresa hemos sentado de que, los misioneros, para poder dar algo de su luz, a la par que ser un freno al despotismo y tiranía religiosas, tenían que militar en aquellos siglos, en las filas religiosas.
Autor de varias obras, entre ellas “De la trinidad de los errores”, por lo cual, la inquisición empezó a perseguirlo. Servet, creyó que encontraría amparo bajo Calvino, ya que éste sostenía la protesta de Lutero en el Cisma protestante, contra el Dogma Católico y a él recurrió.
Calvino, ha visto que Servet presenta doctrinas que la razón confirma Derechos: estos, en la ciencia, se convierten en leyes y axiomas, a las que ninguna religión puede resistir.
Si Calvino no fuera fraile, es seguro que viera en Servet su coyunda eficaz para salvar a la humanidad del yugo oneroso y vergonzoso de la ignorancia y el fanatismo religioso que hacía de cada hombre, una bestia.
Pero los principios que lleva Servet matan a toda religión, desde que consagra el derecho de pensar y la libertad de examen; por lo que, el cisma protestante con peores bases que el Vaticano, caería igual que aquel.
Y Calvino, como buen fraile, tiró a la hoguera a Miguel Servet. Al fin sacerdote: y por añadidura, fraile de profesión; al revés que el dominico José Sánchez de Tolomeo, Lorenzo, Giordano, Bonifacio y tantos otros miles, incluso Teresa en la clase monjil, como otros que ahora hemos de ver en un nuevo cisma, que llevaron hábito y no eran frailes.
El Anticristo: O la compañía de Jesús: Año 1534.
Ignacio de Loyola y Francisco Javier desconocidos. Esta es la página más brillante de la regeneración humana y está envuelta en la más negra maldad e hipocresía; y no es por culpa de sus fundadores que entre los 8 forman un cuerpo real Material y Espiritual, o físico y metafísico, de los que Javier, es el espíritu; Loyola el alma; y sus seis compañeros Salmerón, Bobadilla, Láinez, etc., forman el cuerpo.
No es el Jesuitismo de hoy que tenemos que condenar en su hipocresía, la fundación de Sabios y por tanto regeneradores que concibieron los fundadores: pero sí son los Jesuitas de hoy, los que representan la parte de enfermedad que idearon, para conseguir el fin que se propusieron en su todo y que es, (dicho brutalmente) la muerte del Cristo-Dios, que lo consiguen sin que ellos piensen. Pero es a causa de que, esa fundación, es ordenada por los consejos superiores del Padre Creador, de los que el que conocemos hoy por Francisco Javier, es el Maestro de aquellos consejos llamado en la cosmogonía, “Espíritu de Verdad”: al cual, Jesús, por orden de aquellos consejos, lo anunció y lo prometió.
Se ha hablado de misterios y este sería el mayor de todos y lo fue hasta su hora; pero cuando ya se trae a la filosofía, es porque es la hora y se rompe el misterio de esto y de todo, como lo veréis en todas las obras de esta Escuela, a las que os remito.
Hemos visto en los puntos anteriores, la preparación entre todos los hombres, para llegar a este hecho de ley: pero donde se toma la medida definitiva es, en el asesinato de Juanucho, que ya hemos dicho que era su espíritu, el de Jacob y es el mismo de Moisés, en cuyas dos existencias, Jehová, le promete a Jacob, multiplicar su familia sobre las arenas del mar; es decir, cubrir toda la tierra, como también le fue prometido a su abuelo Abraham y en Moisés se le promete la tierra de promisión que es “América”.
No nos apartamos con estos puntos del que filosofamos e historiamos, desde que Javier es el mismo Espíritu de Verdad que juzga un mundo de su plano, (Neptuno) del que destierra los que no acatan la ley de Amor que se implanta por la justicia en aquel mundo y trae aquella emigración a la tierra, para con ella regenerar esta humanidad, mandando a Shet como investigador y legislador y el Espíritu de Verdad, es el que en nombre del Padre Creador promete a Abraham, Jacob y Moisés y en esta epopeya de la fundación de la compañía de Jesús, se va a cumplir todo, dando principio, por el descubrimiento de “Aquellas islas apartadas”.
Mas hay otra parte del mundo, en la que por una supremacía no vencida aún, no ha podido llegar la ley escrita por Moisés y tiene que cumplirse todo lo prometido y ha dicho en el testamento entregado a Abraham “Y contaréis los tiempos por siglos de 100 años; y los siglos serán 36 desde que escribiré mi ley, hasta que la tierra la sabrá; y de este siglo mis hijos serán de luz, porque verán la luz de su padre que les darán mis espíritus”.
Como ya en ese siglo se cuentan 33 desde Moisés, el investigador, que ha pulsado bien al papado siendo capitán dentro del Vaticano y luego llevándole la guerra con los Orsinis, Colonnas y Vitellis al papado, éste, no ha podido estorbar el descubrimiento y toma de la tierra de promisión o sea “Las Islas apartadas”. También las otras partes habían cumplido su misión y deber de sentar principios liberales, como Teresa, Servet, Giordano, etc. etc.
Si se dejara que los hechos llegaran por la sola evolución, no podría cumplirse lo prometido en el tiempo justo de los 36 siglos, por causa de que la Bestia y el Dragón tenían demasiada fuerza y estaba en el apogeo de su ferocidad, tratando de aniquilar a la humanidad con la inquisición.
Se reúnen los Consejos del Padre; se estudian los medios más eficaces; se computa matemáticamente el tiempo necesario y se acuerda la fundación de una Compañía de Sabios y de Acción, en la que el mismo Espíritu de Verdad tomará parte, para entrar y llevar la ley del Sinaí al Oriente, donde aun no había sido factible llevarla a causa de que, la Iglesia Católica se había cerrado las puertas de la India, el Japón y la China, ya que al nuevo mundo descubierto la llevaban los españoles, en cuya tierra (España) tomaría carne el Maestro Superior, para tomar la ciencia y dignidades civiles necesarias a entrar en la India y el Japón: y la representación religiosa, la recibiría (por la fundación de la compañía proyectada) del mismo enemigo a quién se venía a vencer, y todo así sucedió.
Se fundaría, pues, una Compañía Cismática que por el nombre, no podría el papado desconocer.
Así se acuerda en el año terrestre de 1504 y el acuerdo dice: “Se fundará una compañía bajo el nombre de Jesús dentro de la Iglesia Católica, cuya compañía hará el oficio de una Solitaria dentro del cuerpo humano que le comerá a la Iglesia todas sus fuerzas reduciéndola a la impotencia por la consunción, quitándole todo el poder: y como ha de llamarse de Jesús, no puede ser cristiana ni católica, sino de Jesús; lo que quiere decir, Anticatólica, Anticristiana y por lo tanto es la representación genuina del Anticristo, a la que auxiliará y pertenecerá como hombre en los tiempos necesarios, para activar la acción e imprimir rumbos precisos y necesarios, para que todo este hecho, para el cumplimiento de los siglos de la ley, celebrar el juicio definitivo y sentar la Comuna de Justicia y Amor, que el Padre ordena para los hijos de la tierra como es su régimen universal”.
Todo está cumplido y roto el misterio. Es pues la Compañía de Jesús el Anticristo, como probé por sus hechos en mi libro “El Primer Rayo de Luz”, al que os remito.
Que es la compañía de Jesús una Solitaria, está probado, en que como ese verme dentro de un cuerpo, ha comido a la Iglesia Católica toda su vida material y moral; sus riquezas, sus atributos y el papado; pues hoy, el que rige, es el Papa negro o general de los Jesuitas que, aunque también están en decadencia, es por que, como la solitaria, se enferman de la enfermedad que ella misma creó y muere con el cuerpo que mató.
¿Qué os parece amados discípulos la tal disposición? ¿Hay algo más sabio y previsor? ¿Podrá alguien negar, que los hechos, no son la representación verdadera del estudio?
Tomado el acuerdo, encarnan los designados de llevarlo a cabo y se cuenta con un capitán bravo, de raíz Sánscrita, e hijo de la tierra de los primeros pobladores de Europa, cuya raíz pura se conserva en Guipúzcoa y Navarra, en los valles de las vertientes del Pirineo, cuyo Etnicismo deseamos para todo el mundo.
Iñigo López de Recalde, sigue la carrera de las armas bajo el rey de Navarra, para que así tuviera base el nombre de compañía, la fundación acordada.
En sus más fuertes mocedades, Iñigo, en una batalla que sostenía contra Francia, en el castillo de Pamplona es herido en una pierna e inutilizado para el ejército.
No es la casualidad, sino la fatalidad la que pone en manos de una sirvienta un libro llamado “Flux Sanctorum” en vez de uno de caballería que Iñigo pide; y en la vida de Antonio Abad, se siente inspirado y toma el propósito de hacer una compañía de luminosos predicadores de la Verdad, que en ningún modo podía ser el catolicismo, del que Iñigo, nada o casi nada sabía. Luego esa verdad que Iñigo dice, es la que el presiente: virtud, nobleza, entereza, hidalguía y austeridad, que heredaba de su suelo y progenitores.
Firme ya en su propósito, aun enfermo, se deja llevar de la inspiración y de sus bríos juveniles y sale de su casa, sin rumbo; no sabe dónde va; sólo sabe, que necesita ilustrarse y va, donde cree recibir lecciones: de este modo y llevado por el viento de su espíritu, se alberga en una cueva en los montes de Manresa. Dicen sus historiadores mixtificadores, que tuvo un éxtasis que duró ocho días, después de los cuales escribió el famoso libro de sus ejercicios espirituales, las reglas y constituciones de la futura compañía.
El libro aludido, es en verdad sublime en moral y política y sólo él podía penetrarlo, porque todo lo vio en aquel llamado éxtasis, que diremos, fue una posesión de los espíritus encargados de ilustrarlo en el acuerdo de los consejos.
Dejemos aquí hasta luego a Ignacio y volvamos unos años más atrás y al país de Ignacio, a las montañas vascas, al castillo de los Alpizcuetas y Javier, a seis leguas del castillo y ciudad de Pamplona.
En la bella mañana de primavera del 7 de Abril de 1506, bajo el azul purísimo y sin igual, que envuelve a la noble y fuerte, cuanto liberal y libérrima Navarra, rayado su azul por listas de oro de los penachos del sol, asomando por sobre las níveas crestas del risueño Pirineo, doña María de Alpizcueta y Javier, madre de muchos hijos habidos de su noble y bizarro y real esposo (privado del rey de Navarra, Don Juan III), llamado Don Juan Jaso, dio a Luz a su último vástago; el que para conservar el gran apellido de los Javier, se lo dio al recién nacido, que se llamaría Francisco Javier Jaso, en vez de Jaso Javier.
Es este el Espíritu de Verdad; que para cumplir lo dispuesto en el consejo superior del Padre, encarna en esa familia donde se reúnen dos ramas nobles de aquel suelo, con derecho a la corona del reino de Navarra y señorío de los vascos, lo que en su día le dará la llave, para que invocando su realeza, el rey del Japón le abra las puertas y los Bonzos (sacerdotes del Japón) lo tendrán que oír bajo su estado civil de príncipe, doctor en filosofía y representante pontificio de la iglesia romana.
En efecto: el 15 de Marzo de 1530, la universidad de París le da el título de maestro de filosofía; pero ya varios años era lector para los primeros años de esa ciencia. Es ahora que Ignacio de Loyola llegara a París a estudiar filosofía, que la oye, precisamente, de Javier, que parecía un niño al lado de Ignacio, envejecido por su vida de casi bohemio y descuido de su persona.
Entretanto, España, ha abierto el camino de América y de allí busca el Pacífico con Portugal y llegan a la India, donde el rey de Portugal pide a la nueva compañía de Misioneros, algunos, que acompañen sus expediciones y es designado Bobadilla.
Pero no es ese el elegido, no podría hacer lo que el consejo del padre ha dispuesto y Bobadilla se enferma.
Javier está disgustado, porque ha visto que el pontífice quiere aprovechar la Compañía para su sostén y se resiste a recibir órdenes y no las recibe: pero en cambio, pide ir a la India, y el pontífice, que ve allí quizás las riquezas de su ambición, delega en Javier, por su estirpe, la dignidad pontificia bajo una bula y, allá va ayudado por el mismo a quien venía a destruir, a llevar la ley del Sinaí al oriente, antes de que se cumplan los 36 siglos marcados.
¿Hizo milagros Javier?, son contra la ley; y el que en su espíritu es la misma ley, no los podría hacer, como nadie los hizo.
Pero sí hizo lo que sus facultades medianímicas podían obrar, y con su poder Psíquico-Magnético, detuvo peligros, empujó a otros, anunció tempestades y hecatombes que sucedieron; discutió y venció a los bonzos en las cosas irracionales y tomó para él lo que aquéllos conservaban de las doctrinas de Shet. En fin, cumplió su misión, llevando el Decálogo al Oriente; y entre todos, con alma y espíritu Españoles, redondearon el mundo dándonos la mano los antípodas.
Aquí empezará el progreso; las filosofías se desarrollan en el mismo progreso; la compañía de Jesús, será el timón de ese progreso, hasta que desaparecidos sus fundadores, se dejará dogmatizar; pero no podrá abandonar su característica de verme solitaria, que al fin ha cumplido; y la Iglesia o bestia 666 y el Dragón que se sienta en ella, Cristo, son muertos por ese verme; y esto confirma que, la compañía de Jesús, es el verdadero Anticristo. ¿Se atreverá alguien a destruirlo? Sólo se puede, muriendo el cuerpo en que está encarnado, y éste, ha cumplido su tiempo y muere sin remedio, porque ocho novenas partes del mundo es antirreligioso: no quiere Dios: encontró al Creador padre, por la ciencia y la filosofía.
Libro: Filosofía Austera Racional (1ra parte)
Autor: Joaquín Trincado
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