Economía orgánica
- EMEDELACU

- 29 sept 2025
- 2 Min. de lectura

La economía orgánica es el aprovechamiento armónico de todos los organismos y cosas de la tierra, para un fin mayor social común. Es decir, que las individualidades, primero han de ser conscientes de que la colectividad es más beneficiosa que la individualidad; y la colectividad, siendo un organismo eficiente, ha de atraer a otras colectividades, para mayor beneficio; y de ese esfuerzo común, han de aprovechar los otros organismos de los tres reinos y los elementos dominables, para que todo suba en belleza y armonía, sin la cual, el bienestar es imposible.
Esta economía la ha cumplido la ley divina, reuniendo los hombres en sociedades, explotadoras sí, pero la ley usa las armas que encuentra para la creación del progreso, que en sólo la unión de las colectividades en una universal colectividad se puede obtener con beneficio.
Por esa unión forzada por la ley de unir los esfuerzos de los hombres bajo un prisma científico y por las mismas necesidades, disfrutamos de los ferrocarriles, telégrafos y la electricidad y los lomos de los mares son rastreados por los barcos. Y es que la ley divina todo lo domina, imponiendo sin obligar, y nada la vence. ¿Qué empresas y colectividades se aprovechan? Es verdad. ¿Pero acaso el obrero no aprovecha igualmente su salario, aunque sea muy mezquino? Eso no es culpa de la ley; a la ley no le importa nada todo eso, cuando tiene que cumplir un artículo en ella escrito.
Pero el siguiente artículo será que, el producto de ese progreso hecho con el común esfuerzo del capital y el trabajo, lo disfrute la comunidad.
En efecto, la ley con su sabiduría, prepara las cosas de modo que se haga la justicia y quite los estorbos que se opongan, y éste es el gran secreto de estas protestas y hecatombes que presenciamos en todo el mundo, y nadie lo evitará, porque es el cumplimiento de la justicia, obedeciendo al verdadero régimen económico de los organismos todos de la naturaleza que lo pide.
Lo primero es lo primero, y lo primero es implantar el progreso, aunque los hombres, por su ignorancia, se maten con el progreso que les debía servir de bienestar y de vida. Lo segundo es el cumplimiento del fin para el que se trae el progreso, y el fin, es el mayor bienestar cada vez de toda la comunidad. ¿Quién se opone? Ese organismo, individual, colectivo, nacional o imperial se quita: y muerto el perro, muerta la rabia.
Este es el secreto de las leyes divinas y naturales que los hombres no han querido entender, por lo mismo de siempre: por una mala educación, por haber creído más a los santos, que a los sabios; y quien se atreva, que desmienta al anciano 24.
En suma, la economía orgánica, es de la Comuna sin parcelas y sin fronteras que se viene a implantar en todo el mundo, tras de estas hecatombes que cambian la faz de la tierra y quitan todo lo que estorba, dando la más alta Lección.
Libro: Los cinco amores
Autor: Joaquín Trincado
%2014_30_25.png)


%2014_30_25.png)