Economía industrial
- EMEDELACU

- 29 sept 2025
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La economía industrial consiste en la organización de todos los elementos que concurren a la producción del objeto, gastando menos para producir más.
En la economía industrial es en donde tienen toda su aplicación las economías moral y científica, y jamás puede faltar el espíritu Creador. ¿Pero podríais imaginar que pudiera existir la industria, sin los productos de la economía rural y agrícola? Y existiendo éstos, ¿podríamos organizar las industrias racionalmente sin la economía pública?
Como en la economía industrial es donde el hombre ha de demostrar la belleza de los mundos, aquí han de concurrir las ciencias más llenas de sabiduría, como la química, la física y las matemáticas, sin que falten las bellas artes, la literatura y sobre todo la mágica electricidad.
En la Comuna, llegará la economía industrial al grado máximo no imaginado, porque entrará con desenvoltura en la más profunda metafísica del espíritu, el que es sabio en su naturaleza por su procedencia y llega hasta el umbral de la sabiduría de su Padre, no ignorando más que el ser, del ser increado, que será vano empeño que entre todos los infinitos espíritus del universo quisieran profundizarlo y saberlo. Esta es la tangente de los falaces Pseudo-Sabios.
Pero de ese punto abajo, todo lo sabe el espíritu; hasta hace los mundos y sus cuerpos de hombres o de mujeres, en los que y con los que obra; y si él no se los hiciera, nunca sería hombre; y la belleza que presenta, es sólo a causa de su mayor o menor sabiduría. ¡Qué bella y magna industria!...
Como los espíritus pertenecientes al mundo tierra han cursado ya los grados del bachillerato, hoy son trinos como hombres y han empezado cada uno su carrera definitiva para graduarse durante el séptimo día de la Comuna, de Maestros en la Creación; por lo que la ley implacable les exige obras de hombres y las tienen que hacer; para lo cual el rector universal hizo separar y llevar a otras aulas a los rezagados que se entretuvieron en caricaturizar a sus maestros, es decir que mixtificaron las profilaxis de los misioneros en todos los tiempos y jugaron sin conciencia con los maestros, y hasta no han respetado al rector, al Creador, que lo caricaturizaron y lo sustituyeron con Dioses de palo y otras materias y hasta de carne y hueso.
¿Qué podía esperar la humanidad de esos seres con respecto a la economía industrial, si su industria sólo fue mixtificar el progreso?
Hoy la mayoría de los espíritus aprobó su bachillerato: y al empezar su carrera definitiva pidió al rector le quitara los estorbos, como lo había prometido en Isaías, y son quitados con la música horrorosa que hacen los cañones y la naturaleza en temblores, terremotos, tempestades y otras demostraciones; y estos depravados, en sus desesperaciones y en su irrespetuosidad al Creador, rompen todo lo que pueden, moviendo en su resistencia al cumplimiento de la orden de destierro, la gran conflagración mundial; pero hacen bien de romper lo que crearon, porque a nosotros no aprovechan sus borroneados planos y pizarras.
No tuvieron economía industrial y sus ligas no ligan; porque fundieron el oro con la arcilla y otros barros de menos valor aún.
Pero ¡oído a la pisada, Bachilleres! y seguid en vuestras lecciones, porque tenemos que demostrar el adelanto en una verdadera economía industrial, que no ha de admitir equívocos de materiales, ni error matemático.
Libro: Los cinco amores
Autor: Joaquín Trincado
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