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Joaquín Trincado

Economía Espiritual

  • Foto del escritor: EMEDELACU
    EMEDELACU
  • 15 oct 2025
  • 3 Min. de lectura

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Esta economía es nueva para los hombres y sólo es del séptimo día; y materializándola en ley, consiste en la unidad del pensamiento para el esfuerzo psíquico para obrar en consonancia con la ley mayor.


Es un axioma que, La unión hace la fuerza; pero hasta hoy, el hombre sólo por sociedades, por colectividades, ha unido su pensamiento para algunos hechos y triunfaron, pero en detrimento de otros; es la ley de las fuerzas brutas de la materia, que únicamente ha presentado el hombre, pero que aún tampoco ha llegado a conocerlas, ni menos ha podido fruirse de ellas.


Aquel sabio, o aspirante a sabio (que ya es mucho), que pedía un punto de apoyo para su palanca y le daría la vuelta al mundo, hoy batiría palmas de que ese punto de apoyo se declara, libre y firme, en la economía espiritual; pero para esto habría necesidad de limpiar de barro y llegar al cimiento granítico para fundar ese punto de apoyo; y se abrió el cimiento y se llenó de ricos ripios y argamasa incorruptas del Espiritismo, como aún no es conocido; el cual sienta entre los hombres sus principios inconmovibles, después de haber hecho un juicio de mayoría y definitivo. Este es aquel punto de apoyo; y la palanca es la economía espiritual para el esfuerzo psíquico en un solo pensamiento, el que es capaz, no de trasladar un monte, como sencillamente se ha dicho, sino de regenerar, de mover, de transformar todo el mundo; y para eso, hoy que hemos quitado todo el barro de Dioses religiosos, disecado los lodazales de los cuerpos y quemado el carbón de las almas, se implanta el único credo, el espiritismo, como jalón de mira, cuya luz es la ley única y suprema AMOR, donde se concentran todas las unidades y todos los pensamientos, siendo así un solo pensamiento; y por lo tanto, el esfuerzo Psíquico de todo el mundo, es únicamente unido como el de un solo hombre y el triunfo en todo lo que se propone, está asegurado antes de obrarlo y nadie es perjudicado.


Ya se comprenderá ahora el porqué de tantos fracasos entre los hombres, porque no tenían un pensamiento común; les faltaba el punto de mira y son culpables, porque el espíritu es más viejo que el hombre y por la pasión lo pospuso y aun las religiones lo anularon en su intención, declarando al alma el más, no siendo en realidad más que el vestido del oculto espíritu, por su Ley de armonía.


En esa dualidad le pasa al hombre, como a un banco de dos patas: cualquier pequeño movimiento o desequilibrio de sus fuerzas lo derriba; pero hoy, descubierto el espíritu, el hombre se ha hecho trino; es un trípode y a éste ya cuesta mucho más derribarlo, porque puede mejor contrapesar su equilibrio y conservarlo con mucho menor esfuerzo.


Hay, pues, que estudiar mucho y acatar por toda la economía espiritual, porque es el coronamiento del esfuerzo del hombre y es propio ese estudio y esa práctica de los estudiantes de carreras que ya pasaron el bachillerato; y esto son todos los hombres de la tierra que sobreviven a la renovación de su faz y saben obedecer a un solo maestro, del que toman su sabiduría, como todos tomamos la luz y vibraciones del mismo sol sin hastiarnos.


Libro: Los cinco amores

Autor: Joaquín Trincado

 
 
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