Anomalías de las emociones
- EMEDELACU

- 13 oct 2023
- 2 Min. de lectura

Hemos visto que las percepciones y sus leyes de retentividad y reproductividad pueden manifestarse viciando los productos intelectuales de la concepción, de la imaginación, de la reflexión y de la razón: y del mismo modo pueden presentarse estados mórbidos en las emociones y sus fenómenos elementales.
En este estudio encontramos a Ferri estableciendo que “una emoción puede ser considerada en la categoría de Mórbida en los siguientes casos:
1°. Cuando la reacción es anormal, como excesiva, depresiva o perversiva; es decir, que los fenómenos fisiológicos se presentan con intensidad extraordinaria (manía furiosa) o con depresión también extraordinaria (melancolía apática) o en completo desacuerdo con la emoción concomitante (invertida o pervertida).
2°. Con falta de correlación entre la causa y el efecto, produciéndose la emoción sin causa determinante, y
3°. Cronicidad: o persistencia extraordinaria del estado emocional y de sus efectos fisiológicos.
Sobre estos mismos puntos estudió Krafft-Ebin y clasifica los estados mórbidos de la sensibilidad en generales, parciales y periféricos y expone:
1°. Los estados generales son caracterizados; o por una depresión dolorosa y continua del individuo, sumergido en una tristeza profunda e irreductible, como en los hipocondríacos: o por una alegría expansiva e inmotivada, como en ciertos delirios.
2°. En los estados mórbidos parciales debe distinguirse.
A. La vibración o apatía del sujeto al recibir las sensaciones (que denominan hiperalgesias o analgesias, anhedonias e hiperhedonias).
B. La irritabilidad excesiva al recibir las emociones.
C. Las aberraciones emotivas, entre las que se cuentan las emociones invertidas, las persistentes de los destructores o de los perseguidos y el caso raro del placer de sufrir.
D. Finalmente, los estados mórbidos periféricos proceden más en general de trastornos fisiológicos que Psíquicos, demostrado en las anestesias e hiperestesias.
Por otra parte, en los estados patológicos no es difícil encontrar una sensación alternativa de emociones contrarias, como ocurre en los delirios llamados circulares.
Este fenómeno es fácilmente explicable teniendo presente que, siendo comunes los centros del placer y del dolor, la transformación recíproca del uno en el otro puede ocurrir en virtud de la ley emotiva de la reacción.
Además, las inducciones que se verifican en el seno de los fenómenos sensibles provocan indudablemente una lucha de emociones exaltativas y depresivas que se suman y se restan; teniendo aquí toda su aplicación lo dicho por Herbart, “lo que cae a la conciencia no es más que una diferencia”.
Krafft-Ebin ha aplicado por entero la ley de la electricidad y dinamismo, aunque lo hiciera inconsciente.
Libro: Filosofía Austera Racional
Autor: Joaquín Trincado
%2014_30_25.png)


%2014_30_25.png)